
El juez Federico Pellegrino impuso una pena de cumplimiento efectivo por el abuso contra una persona que había sufrido un ACV. El condenado tenía un antecedente por un delito similar ocurrido en 2018.
La Justicia condenó a ocho años de prisión efectiva a un acompañante terapéutico por abusar sexualmente de una persona que había sufrido un accidente cerebrovascular (ACV) y se encontraba en una situación de extrema vulnerabilidad y dependencia física.
La sentencia fue dictada por el juez Federico Pellegrino, quien consideró acreditados los hechos a partir de las pruebas presentadas durante el juicio. En los alegatos finales, la Fiscalía había solicitado la misma pena, mientras que la defensa pidió la absolución al señalar supuestas contradicciones en los testimonios de familiares y plantear la aplicación del beneficio de la duda.
Al fundamentar la condena, Pellegrino valoró la gravedad del ataque contra la integridad sexual de una persona vulnerable y la extensión del daño ocasionado. También consideró como agravante que el acusado registraba una condena anterior por un delito de la misma naturaleza.
En 2018, Salina había recibido seis meses de prisión en suspenso y dos años de cumplimiento de reglas de conducta por abuso sexual simple contra otra persona que se encontraba internada en una clínica.
Como atenuantes, el magistrado tuvo en cuenta la relativa juventud del condenado y el hecho de que desarrolla una actividad laboral. Sin embargo, consideró que la gravedad de los hechos y el antecedente penal justificaban la imposición de una pena de ocho años de prisión efectiva.





