
El Ejecutivo concretó la venta del 90% de la empresa de agua y cloacas a un consorcio encabezado por Rowing y Transclor. La oferta ganadora quedó unos US$110 millones por debajo de las expectativas oficiales.
El Gobierno de Javier Milei avanzó con la privatización de AySA y adjudicó el 90% de las acciones de la empresa al consorcio integrado por Rowing, Arcos, Transclor y PHX, que ofertó US$340,2 millones. La propuesta superó a la del grupo Roggio, que había ofrecido US$285 millones.
Sin embargo, el monto obtenido quedó considerablemente por debajo de las expectativas del propio Gobierno. Economía calculaba recaudar alrededor de US$450 millones, por lo que la oferta ganadora terminó unos US$110 millones por debajo de esa estimación.
La operación forma parte del programa de privatizaciones impulsado por Milei y alcanza al 90% de las acciones que permanecían en manos del Estado nacional. El proceso había sido habilitado por el Gobierno en el marco de la Ley Bases y las normas que declararon a AySA sujeta a privatización.
Para justificar la operación, el Ejecutivo volvió a cuestionar la administración estatal de la compañía y sostuvo que AySA fue durante años un “modelo de disfunción administrativa”. También destacó las transferencias recibidas por la empresa y puso el foco en los niveles de cobertura y las pérdidas de agua.
El nuevo concesionario, mientras tanto, asumirá compromisos de inversión. El Gobierno informó que el contrato contempla un plan de acción de $2,89 billones para 2027-2031, mientras que el consorcio ganador anunció inversiones por US$1.940 millones durante los primeros cinco años y US$15.040 millones durante los 30 años de concesión.
La privatización alcanza a una empresa que presta servicios de agua potable y cloacas a unos 14 millones de personas en el Área Metropolitana de Buenos Aires. El 10% restante de las acciones continúa en manos de los trabajadores.
Así, el Gobierno avanza con otra de las privatizaciones centrales de su programa económico, mientras el Estado se desprende de la mayoría accionaria de una empresa estratégica para la prestación de servicios básicos.



