
El concejal del PJ respaldó el esquema de la Tasa de Seguridad e Higiene de Santa Rosa, que toma en cuenta la facturación de las empresas. La discusión enfrenta al municipio con la Cámara de Expendedores de Combustibles y llegó al Superior Tribunal de Justicia.
El concejal peronista Luca Ovejero respaldó la política tributaria de la Municipalidad de Santa Rosa en medio de la controversia por el cobro de tasas a las estaciones de servicio. El edil defendió el criterio de cálculo de la Tasa de Seguridad e Higiene, que contempla la facturación de las empresas alcanzadas.
“Nosotros creemos que los que más tienen son los que realmente tienen que aportar más”, sostuvo Ovejero, al justificar la diferencia entre los montos que deben afrontar distintos comercios y actividades económicas.
En ese sentido, planteó que no corresponde aplicar el mismo criterio a empresas de diferente escala. “No puede pagar lo mismo una estación de servicio que un kiosco que está al lado, en casa”, afirmó en declaraciones a Radio Kermés.
Una disputa entre el municipio y las estaciones de servicio
La discusión enfrenta al intendente Luciano di Nápoli con la Cámara de Expendedores de Combustibles (CECLA), que cuestiona el esquema de cobro por considerar que implica un incremento de la carga tributaria para el sector.
Mientras el PJ respaldó la ordenanza municipal, concejales del PRO y del radicalismo acompañaron los reclamos de las estaciones de servicio y de otros sectores alcanzados por la medida.
El concejal radical Diego Camargo llegó a calificar el cobro como un “robo a mano armada”. La controversia también llegó al Superior Tribunal de Justicia de La Pampa, que debe resolver un expediente relacionado con el tema.
Ovejero cuestionó a quienes rechazan la medida
El edil peronista cuestionó la reacción de las grandes empresas frente al esquema tributario y también a los sectores políticos que respaldan sus planteos.
“Pero bueno, sabemos quiénes son los que lo defienden, por eso tenemos posiciones distintas”, expresó durante la entrevista.
Sin embargo, Ovejero aclaró que todavía no conocía con precisión los montos que deberán pagar las empresas alcanzadas por la tasa. “No sé bien cuánto sería la tasa”, reconoció.
La discusión continúa abierta y enfrenta dos posiciones: la defensa municipal de un esquema que toma en cuenta la capacidad económica de cada contribuyente y los cuestionamientos empresariales por el impacto que tendría sobre sus costos.




